martes, 16 de septiembre de 2014

En Palermo como en Lousiana

La noche del sábado no invitaba a salir, la lluvia y el viento nos tentaban a quedarnos en casa. Pero la decisión estaba tomada, hacía tiempo que queríamos conocer este lugar y no íbamos a desistir. Y lo mejor de todo es que las expectativas fueron ampliamente superadas. El sitio en cuestión es Nola, un restaurante de comida cajún que enamora a sus visitantes transformándolos en habitués. 
La comida cajún es típica del sur de Estados Unidos y no es muy conocida en Buenos Aires. Volviendo a Nola, les cuento que la ambientación está muy bien lograda, tanto que uno se siente en Austin o en cualquier ciudad hipster y  gastronómica del mundo. Entre los visitantes hay muchos extranjeros, y se provoca un ambiente de amabilidad y buena onda que contagia.
Un consejo, hay que ir temprano para aprovechar el happy hour de cerveza artesanal hasta las 20 y para encontrar lugar. Nadas de esperar aburridos sentados a la mesa, hay que pedir e ir a buscar el propio plato. También tienen una estación de salsas para los más valientes. Los precios son muy accesibles y el pago es cash only.
Así que si disfrutan de los nuevos sabores y quieren conocer un lugar diferente a todos no dejen de ir.









Gumbo!!


Fried chicken!


Feliz con mi gumbo (es una especie de guiso con arroz, pollo y chorizo)