jueves, 10 de abril de 2014

Evolución

Me siento un poco mejor de salud, pero definitivamente, es sintomático. Es algo que tengo guardado en mí y no puedo sacar lo que que me duele. o por lo menos, esa es la sensación que tengo.
Intento recuperarme pensando en positivo y mirando el lado bueno, la mitad del vaso llena. Realmente no me siento mal de ánimo ni nada por el estilo.
Lo que pasa es que no encuentro mi lugar. Y es desconcertante no encontrar el propio lugar. Pero a la vez nos sacude, nos mueve de la comodidad de estar instalados por mucho tiempo en un mismo sitio. Es evolucionar.
Algunos encuentran su lugar viajando a lugares remotos y paradisíacos, al mejor estilo Comer, rezar, amar o Bajo el sol de Toscana. Yo preferiría la segunda.
Otros optan por refugiarse en la sabiduría oriental, practicar yoga, meditación, y hacerse vegetarianos.
Otra opción son los que se van de fiesta. Intenté seguir ese camino años atrás, pero me di cuenta de que no me llevaría a encontrarme a mi misma. Sí podría haber encontrado algunas dudosas amistades.
Ahora, me busco a través de la escritura, a través de esta especie de diario. Hace mucho tiempo escribir me salvó, me rescató de mis propios demonios. Quiero revivir esa experiencia buscando la sensibilidad adormecida por la rutina, por los problemas mundanos y las preocupaciones de la vida cotidiana. Quiero liberar mi mente y poder pensar en cosas que van más allá, en cosas realmente profundas e importantes para mí.